No volver a ver jamás y cuando de
verdad te das cuenta de que “un jamás” es mucho tiempo, te
derrumbas y tu reloj te abandona. El mundo gira al rededor tuyo
imparable, la gente habla sin control a tu lado y no sabes de que,
otros ríen, con motivo o sin el. El jaleo resulta insoportable, pero
mi cabeza no está allí, se aleja caminando deprisa y huye de donde
está mi cuerpo. Sin embargo, siguen riendo, discutiendo, gritando...
mis ojos lo miran , mas solo pueden ver su recuerdo y todo lo que
detrás de el está; el mundo en el que vivo, ya no importa...
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